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BREVE HISTORIA ARGENTINA. DE LA CONQUISTA A LOS KIRCHNER

Pacho O'Donnell  

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Fragmento

ÍNDICE

Portada

Dedicatoria

Breve prólogo

CAPÍTULO I. 1492 a 1540

Los americanos de nuestro territorio

Las artes precolombinas en nuestro actual territorio

El invento de las joyas

El espanto de los dioses

Un fabulador inmortalizado

Los monstruosos americanos

Nuestros valientes antepasados

Syphilo y el palo santo

El fraile esclavista

La postergación femenina

La “pacificación” por la fuerza

Nuestra primera ciudad

El sudor del sapo

CAPÍTULO II. 1540 a 1770

El paraíso de Mahoma

Los santos ayudan

“Vuestro pie muy sucio”

El puerto contrabandista y negrero

Una presa insignificante

Beneméritos vs. confederados

La “tierra sin mal”

La dignidad calchaquí

Los milagros discriminan

Utrecht y el comercio esclavista

Los guardianes de la “pureza” religiosa

Nuestras provincias durante la colonia

El siempre peligroso oficio de artista

CAPÍTULO III. 1770 a 1812

Obsecuencia y colaboracionismo

La pensión por vida

La universidad revolucionaria

La vocación independentista

La infanta Carlota de Borbón

Una oculta protagonista de Mayo

La participación popular en Mayo

La cantidad de cuatro mil pesos

El “Plan de operaciones”

La primera pueblada

Corrupción en la Junta de Mayo

Reparar tamaño desorden

CAPÍTULO IV. 1812 a 1822

Los avatares del Himno patrio

Americanos contra americanos

Una guerra caníbal

Un patriota ejemplar

El robo de los dientes

Las sociedades secretas

El “negocio de Italia”

Los “ñoquis” de la Independencia

Un revolucionario arrepentido

El Protector de los Pueblos Libres

La intrepidez del paisanaje

Reírse de los doctores

La primera independencia argentina

Mejor el vino que el aguardiente

Cuando Argentina ocupó California

Nuestra bandera en las Malvinas

Cláusulas reservadas y reservadísimas

El triunfo pírrico del federalismo

Una entrevista nada misteriosa

El proyecto de la Unión Americana

CAPÍTULO V. De 1822 a 1840

La cabeza del caudillo

Don Bernardino, El Precursor

¿Quiénes eran los bárbaros?

La pérdida de la Banda Oriental

El infortunio del descamisado

El banco y la conspiración

CAPÍTULO VI. De 1840 a 1853

Confidente, consejero y adivino

La invasión peruano-boliviana

El “Ejército Libertador”

La popularidad de los bárbaros

La barbarie de los civilizados

El secretario sabe que va a morir

Para justificar la invasión

El protagonismo de la chusma

Saqueo, violaciones y muerte

Pedro, el hijo ilegítimo

La Patagonia para Chile

Un santo inservible

Cuando la niña se enamora

CAPÍTULO VII. De 1853 a 1880

El precio de una escuadra

Razas buenas y de las otras

Cómo se pierde una batalla ganada

Las dificultades del progreso

Hipotecar la casa de gobierno

Una guerra tan despareja

Los pantalones Mordoré

Tiempo para amar

“Hoy me van a matar”

El proveedor de la guerra

¿La Patagonia para Gran Bretaña, Chile o Francia?

Los del Ochenta

CAPÍTULO VIII. De 1880 a 1910

Los muertos de la capitalización

Zorro y león

Una nueva capital para la provincia

El conflicto con la Iglesia

Pellegrini y el default de 1890

Los inmigrantes de la discordia

Nace un partido popular

El tiro del final

¿La Argentina rica?

Semana de Mayo de 1909

El progreso bajo tierra

CAPÍTULO IX. De 1910 a 1930

Un soldado de América

La reparación nacional

¿Un gobierno popular?

La neutralidad ante la guerra

“Querer las cosas del océano”

Dos tragedias

“La práctica inconsciente”

La Reforma Universitaria

“Apoyen a Marcelo y a Elpidio”

La bonanza de artes y ciencias

“Suerte, Pettoruti”

“Este hombre es un santo”

El descrédito de un presidente

CAPÍTULO X. De 1930 a 1943

“Lodo, lodo y más lodo”

El golpe

El millón que faltó en la plaza

Gobernar no es payar

Las volteretas de la historia

La fuerza inspiradora

El pacto Roca-Runciman

El revisionismo histórico

“Dígale que se cuide”

Asesinato en el Senado de la Nación

El invento argentino

El exilio literario en Argentina

La crisis y el tango

La desobediencia al nuevo amo

Somos una Argentina colonial

El sacrificio del capitán

La neutralidad y el desarrollo industrial

La logia secreta

CAPÍTULO XI. De 1943 a 1955

Los rascas y la calle

Un embajador entrometido

Hoy lo necesito más que nunca

El 17 de Octubre

Convenciendo a los empresarios

Una Constitución para los humildes

“Por lo menos pagales”

La plenipotenciaria de los descamisados

La propaganda política

Por qué ser peronista

Por qué ser antiperonista

Los que traicionan a Cristo

Cinco por uno

“Mordisquito”

CAPÍTULO XII. De 1955 a 1962

Vencedores y vencidos

¿Hacia dónde vamos?

Entereza ante la muerte

La historia de una matanza

El Pacto de Caracas

Ochenta y cinco mil

Un presidente acosado

La Revolución cubana

Las crisis de Frondizi

¿Dónde va a dormir esta noche?

CAPÍTULO XIII. De 1962 a 1970

El circo de los tanques

Las exenciones de Rockefeller

La conspiración mediática

El Comandante Segundo

El Di Tella

La economía de un “mal gobierno”

La energía del presidente “débil”

Los visitantes indeseables

El Lobo

Los gastos reservados

Los salteadores nocturnos

CAPÍTULO XIV. De 1970 a 1976

Atar los zapatos

El golpe corporativista

La insurrección popular

“¿Que hacés, Cóndor?”

De Washington a la Rosada

El fin de veintiún años de interrupción democrática

El amigo del ocaso

El triunfo de la ortodoxia

La alternadora de Happy Land

El Brujo siniestro

La autoterapia revolucionaria

Señor, perdóname

Los imberbes

Mi faraón, mi faraón...

De victimario a víctima

CAPÍTULO XV. De 1976 a 1983

El hijo de Mary

La tortura de la desconfianza

Se necesita una guerra: ¿Chile?

Una mediación providencial

Buenos para reprimir, malos para combatir

A cada uno lo que merece

Atado en cruz

Quisiera que me recuerden

Otra vez los sectores populares

CAPÍTULO XVI. De 1983 a 2003

Con la democracia ¿se come, cura y se educa?

Juicio, condena y punto final

La rebelión carapintada

La herencia del Proceso

La “ley Mucci”

El Plan Austral

Divorcio, Mercosur, Islas y Viedma

El camino hacia el abismo

El Consenso de Washington

La convertibilidad

¡A privatizar!

Relaciones carnales, Pacto de Olivos y otras vicisitudes

Atentados impunes

Diez años y medio

El triunfo de la Alianza

Corrupción en el Senado

Derrota electoral y megacanje

Corralito y final

Los saqueadores con walkie-talkie

El helicóptero

La crisis de 2001

Que se vayan todos

La hora de los Kirchner

La dependencia en tiempos de Internet

Bibliografía

Sobre el autor

Otros títulos del autor

Créditos

Aguilar

A mi compañera y esposa Marina, y a mis hijxs

Camila, Agustina, J

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