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COCINA FELIZ

Felicitas Pizarro  

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Fragmento

p4

  Bravo, fELI!!!

Les aseguro que van a descubrir un nuevo libro lleno
de color y sabor con recetas muy pícaras.

¡Feli es así! ¡Y sus platos son un reflejo de ella!

En estas páginas vas a poder inspirarte para cocinarles
a muchos y disfrutarlo al mismo tiempo.

Cocinar al aire libre en verano o en ollas en invierno...

Siempre vi en ella una mirada diferente, audaz y novedosa.

¡Su cocina es para todos y todas!

Dándole su toque personal, su sello... que es inigualable.

¡Me encanta que ya sean dos libros!

¡Y brindo por su trabajo y dedicación!

¡Chin chin, a celebrar y a cocinar!

,

Juliana Lopez May

p5 p6

6

Recibe antes que nadie historias como ésta

p7

Contenidos

Unas palabras para el brindis

Aclaraciones Feli-ces

Buñuelos de remolacha

Buñuelos de alcaucil y chile

Buñuelos de banana

Bahn Tom

Bombas de papa

Panchos

Fish and chips y dip de palta

Arancini

Tacos de pescado y mango

Choclos

Sándwich de albóndigas + provolone
+ salsa de tomate

Pochoclos

Garrapiñada de almendras

Helados caseros

p8

Burger

Kétchup casero

Mostaza

Suprema a la Maryland

Gambas al ajillo

Alioli

Alioli de palta

Ojo de bife con gremolata

Revuelto de Gramajo y arañita

Tomahawks (chuletas de cerdo)

T-bone

Papardelle y atún rojo

Pata de cordero especiada y puré
de calabaza, jengibre y naranja

Moussaka

Pata de cerdo

Osobuco

Juego de tronos

(o por qué adorar el desayuno)

Granola

Frittata de habas

Cinnamon Rolls

Barritas de cereal

Castañas especiadas

Brusquetas

Mangos asados, garrapiñada
y mascarpone

Ricota con frutas

Waffles de maíz y huevos
benedictinos

Muffins de zanahoria y nuez

Croissants de brie, palta y granada

Croissants de espárragos,

jamón crudo y huevo 126

Croissants de queso azul y pickles

de rabanitos 129

Cookies de calabaza

Paltas rellenas

p9

Ensalada de papines y huevos poché

Hummus de palta

Hummus de batata

Hummus de remolacha

Chips de remolacha y batata

Alcauciles con crema, brie,
avellanas, pan

Melón con jamón: un clásico
revisitado

Pollo negro

Pollo especiado y dulce

Curry de pollo y batatas

Curry de langostinos y hongos

Pionono agridulce

Pionono de merengue

Vitel toné

Puré de arvejas y menta

Pavlova de cacao y frutos rojos

Pavlova Rosca

Humita

Ensaladas

Pizzas

Ñoquis de remolacha, salvia
y queso de cabra

Salmorejo

Orechiette y pesto de hongos

Cheesecake vigilante

Frola de frutos rojos

Paté de hígado, panceta ahumada
y hongos

Sopa de remolachas y mollejas
crocantes

Baklava

Conchiglione

Focaccia

Turrón de pistachos, cranberries
y castañas

Pavo y salsa gravy

Manzanas acarameladas

Brindis final

Agradecimientos

p10

Unas palabras para el brindis

(el de antes de empezar a comer)

Hace no tanto tiempo aparecía en las librerías You Cook, mi primer libro de

recetas. Entonces me di cuenta de lo muy movilizador que había sido el proceso, lo intenso y gratificante del trabajo que termina en páginas como estas, en una tapa con una foto mía, feliz
y satisfecha. Es casi surrealista.

Pero sin duda lo más lindo de la aventura
no es eso, sino cuando llegan las fotos

de tus recetas hechas en casas ajenas. En las casas de ustedes, los lectores. Entonces pensé que hacer un libro es de algún modo quedarse siempre en algún estante, en alguna cocina, en la intimidad de ustedes, esperando serles útil cuando llegan con hambre y sin ideas, o con ganas de agasajar a otro, o con el firme propósito de cambiar el menú semanal… Sentir que había logrado contagiar el placer y las ganas de cocinar es lo mejor que me dio ese primer libro.

Y acá vengo otra vez, con más
entusiasmo todavía, a contarles que

el asunto desde entonces solo ha
ido mejorando.

Cuatro años es mucho, pero para mí personalmente fue un torbellino de cosas

buenas. Me casé, formé una familia, me fui a vivir a una casa con jardín, tuve un hijo y arranqué
con mi huerta.

Crecí, muté y lo mismo pasó con mi cocina. Cada día fui aprendiendo un

poco más, equivocándome mil veces y haciendo mi camino. Hubo viajes, tomé clases, recolecté nuevas experiencias y me hice de nuevos
amigos que también, con generosidad,
aportaron lo suyo.

Poder compartir todo esto con ustedes es uno de los costados más inesperados

que tiene para mí la cocina. ¿Y en qué se traduce?
En animarse a cocinar y comer al aire libre, al sol y hasta con viento, de a muchas manos, en pocos pasos, y siempre, siempre, con felicidad.

Comer bien para mí es comer fresco,
a conciencia, sentados o parados, con la

mano o en un plato, mirando el mar, o adentro de casa, sentados en la vereda de una feria, en platos descartables o en vajilla de porcelana… Porque comer bien tiene que ver, sobre todo, con las personas con las que compartimos ese momento: amigos, familia, pareja. Comer hace bien principalmente porque vincula.

Los invito a disfrutar de Cocina feliz:
a encarar la cocina con una sonrisa,

a disfrutar de los logros, a reírse de los fracasos
y a compartirlo todo. A llenarse la panza y poner los corazones contentos. Nada más y nada
menos que de eso se trata.

p11

Con

Ramon

,

p12

Con Valu

p13

Aclaraciones feli-ces

Siempre que vean harina en la lista de ingredientes de este libro, pueden reemplazarla por harina integral,
que aporta mucha más fibra
y conserva todos sus nutrientes.

Con la manteca, lo mismo: la pueden sustituir por aceite de coco virgen, neutro o de oliva.

Para el azúcar, yo prefiero mascabo, que es integral y más natural. Ojo: no tiene nada que ver con el azúcar negra que, ya que estamos, es azúcar fantasía.

También uso mucha miel. La miel posta, nada de esas que tienen jarabe de maíz, glucosa, etcétera. ¡Por favor les pido que, antes de comprar lo que sea, lean las etiquetas!

Las carnes y huevos traten de que sean orgánicos, de campo, de pastura. Y si eso equivale a bajar un poco el consumo semanal, que así sea. De verdad, se hacen un favor a ustedes y a todo el planeta.

Los aderezos, mayonesas, aliolis, mostazas, barbacoas y kétchups pueden ser caseros también, anímense
a probarlos, me lo van a agradecer.

Los caldos deben ser siempre caseros. ¿Por qué? Porque haciéndolos ustedes mismos saben exactamente qué tienen dentro: nada más que agua, verduras, un poco de sal, hierbas, ¡lo que a ustedes se les ocurra ponerles!

Las frutas y verduras que sean
de estación.

Los panes, masas de tarta, de empanadas y piononos también son mejores hechos en casa. Pero si van a comprar que sea en una buena panadería (lo más caseros posibles).

Este ícono significa que podés ver el video de esa receta en internet: www.youtube.com/FelicitasPizarro

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Esa economía de guerra de nuestras abuelas que nos ha hecho comer tan bien de chicos revisitada en este siglo XXI. Un gran plan para todos los días: escuchar a las abuelas, docentes de pelo blanco y a veces de bastón.

El placer más sabroso, primitivo e inc ...