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DOCE ESTACIONES DEL ALMA

Dafne Schilling

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Fragmento

Para vos que estás ahí.
Que estas estaciones te empapen de lo que necesites, hagan revolear lo que no sirva y te propongan conservar tu tesoro más preciado: tu esencia.

Para Nico que con su sabiduría y amor incondicional hace brillar mi mundo.

N A M A S T É

“Mi alma honra a tu alma. Yo honro el espacio en ti donde reside todo el universo. Yo honro la luz, el amor, la verdad, la belleza y la paz que hay en vos porque también está en mí. Como compartimos estas cosas, estamos conectados, unidos, somos lo mismo, somos uno”.

Prólogo

Todas necesitamos una compañera de aventuras. Esa amiga que te sacude un sábado a la noche y te dice: “Dale, vestite que salimos”. O la que sabe del último plan detox y te convence de hacerlo juntas o la que te impulsa en tus sueños (incluso cuando para vos parecen imposibles). Siempre hay alguien en tu vida que te mueve y te despierta. Te empodera. Esa es Dafne Schilling, no solo para mí, sino para sus miles de seguidoras, cientos de alumnas, y hoy también para sus lectoras.

Recibe antes que nadie historias como ésta

Este libro logra ponerse a tu lado en el camino y te sumerge en esas charlas que se dan en los viajes largos, donde pasás de hablar de cosas triviales a compartir las confesiones más profundas. Pero sobre todo tiene un espíritu alentador. Cada capítulo te llena de una sensación de “yo puedo y no estoy sola”.

Dafne cuenta con la increíble habilidad de ser real en cada relato, con un nivel de intimidad y cercanía que a veces —como amiga— le aconsejo resguardar. Pero es precisamente esa generosidad la que logra el verdadero impacto: cuando una se atreve a ser así de sincera, solo le esperan más liviandad y sanación. No únicamente para ella misma, sino para quienes la rodean (y en este caso, la leen). De esta manera todas podemos seguir más ligeras de equipaje, dejando las tristezas, los miedos y los enojos atrás.

Cuando la conocí, me acuerdo de que llegaron primero sus rulos y después una vitalidad tan arrolladora que no entendí cómo le cabía en ese cuerpito. Mi plan era entrevistarla para la revista OHLALÁ!, pero durante la charla la vida me pareció más fácil y divertida, y pensé: “Yo necesito esto, quiero bailar con ella”. Así que empecé a tomar clases. Ahí es donde surge la magia y lo explica todo.

Alguien que puede sacarte de la inercia y la vergüenza es capaz de gobernar el mundo. Sin embargo, todavía me es difícil explicar su método: a veces te sentís en un círculo femenino; otras como una diosa bailando “Havana”, de Camila Cabello; o en un ritual de tambores africanos; o en una clase de fitness; o en una secuencia de yoga, y al final, sumida en el más reparador silencio. No es casual, así de multifacética e insondable es Dafne, una exploradora inquieta que no está dispuesta a irse de este mundo sin haber encontrado más verdad y amor.

Por eso tené la seguridad de que este viaje, ni más ni menos que su recorrido consciente y muchas veces valiente, va a dejar huella en tu propia “gran” historia.

Soledad Simond

Trazar el camino

Sé que el pájaro vuela, que el pez nada y que los animales corren. Para el que corre podemos usar una red y para el que nada, un anzuelo, pero el vuelo de un dragón que asciende hacia el cielo está fuera de nuestro alcance.

Confucio

 

Todo en esta vida forma parte de un camino que uno va trazando solo.

“Coronada de laureles” es el significado del nombre que eligió mi mamá para que yo atravesara este mundo. De chica me costó aceptarlo, sabrán entender que viviendo en el interior cordobés y con un apellido alemán “Dafne Inés Schilling” era un poco mucho. “Mamá, ¿por qué no me pusiste Eugenia o María? Mis hermanas se llaman Paula y Verónica, ¿cómo se te ocurrió ponerme Dafne?”. Pero es el día de hoy que no encontraría un nombre mejor para mí: complejo, profundo y por demás sensible, un poco masculino y original, lo suficiente como para tener que aceptarlo, abrazarlo y acompañarlo siempre con una explicación: “¿Qué? ¿Waffle? ¿Dasnet? ¿Dabnet? ¿Con pe hache o con efe? ¿Es tu nombre o tu apellido?”.

Ya había empezado a escribir este libro cuando tuve un accidente automovilístico. Estaba viajando por Chile con mi marido, íbamos por una ruta montañosa, cuando de golpe el tiempo y el mundo se suspendieron durante unos segundos mientras la camioneta en la que íbamos —que había perdido los frenos— descendía dando tumbos. Nosotros nos abrazamos despidiendo la hermosa vida que habíamos compartido. Pero Dios hizo el milagro y quedamos cruzados en la ruta, a unos centímetros del precipicio, mirando la montaña más bella y eclipsada del mundo. Éramos diez personas en esa van y todos salimos ilesos. “Estamos bendecidos”, me dijo mi marido, calmando mi estado de shock. Los demás bajaron de sus autos y nos sonrieron a nosotros y al milagro.

Me acuerdo de sentir que el box del hospital donde un enfermero me infiltraba calmantes era el espacio más seguro del planeta. No era nuestra hora ni el momento. No fue y lo fue todo. A partir de entonces confío aún más en lo que tengo para decir, en lo que comparto en cada clase y en cada viaje. Y también confío en que todo lo que te voy a transmitir en este libro es pura y absoluta magia para crearte la vida que querés.

Confío en el universo como una energía suprema que lee e interpreta cada uno de nuestros pensamientos y nos vuelve a ubicar en el camino cuando perdemos los estribos. También creo en las intenciones como fuentes organizadoras de la información que se halla en nuestra conciencia, y en consecuencia creo en nosotras como escritoras de nuestro destino. Vos tenés la capacidad de observar el mundo con los ojos de la oportunidad, y esa es mi misión en estas páginas.

Quizás por mi combinación Capricornio-Acuario-Piscis, o por mi profunda sensibilidad, siempre fui una fuente inagotable de energía y una productora de lágrimas infinitas. A veces cuesta encontrar la paz y la conexión con una misma entre el caos, las presiones y tanta gente, pero la relación entre movimiento y quietud me resultó la mejor sanación.

Confío en la quietud que surge después del descargo, la misma que apareció cuando abrí los ojos en el accidente y me di cuenta de que la vida me había dado una segunda oportunidad. Confío en el huracán que antecede a la paz porque necesitamos del caos para frenar, como necesitamos de la angustia para valorar la felicidad. Siempre será un desafío encontrar el equilibrio entre el esfuerzo y el disfrute, entre la pasión y el dolor, entre el amor y el odio, pero es necesario pasar por todos los estados para encontrar el balance y seguir el camino de lo que nos hace bien, nos impulsa y nos permite avanzar hacia nuestro destino, que será el mejor si así es como lo observamos.

Este libro nació de las ganas de compartir con vos todo lo que fui aprendiendo en mi ruta. Si bien el sufrimiento es interno y diferente para cada una, todas tenemos el valor para sobrepasar los obstáculos. Si estás leyendo estas páginas es porque universalmente estamos conectadas, y habrá algo de lo que te quiero transmitir que seguramente sirva para elevarte y vincularte con vos misma. Puede sonar muy new age, pero es exactamente lo que necesitás si estás buscando un pequeño cambio para empoderar tu presente con conciencia, amor y felicidad; o si estás en un despertar y deseás que tu vida cobre más sentido y se expanda.

A lo largo de este viaje vas a visitar distintas estaciones que representan intenciones o disparadores para profundizar y unirte en cuerpo, mente y espíritu.

Cada día prometo abrir los ojos hacia nuevas posibilidades. Cada día prometo caminar firme, proyectando mi mejor versión. Cada día prometo sonreírme y sonreír a los demás, incluso a los que no me devuelvan la sonrisa. Cada día prometo amarme, respetarme y aceptarme, solo así podré contribuir al mundo.

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