Loading...

EL COLOQUIO DE LOS PERROS (FLASH RELATOS)

Miguel de Cervantes  

0


Fragmento

Novela y coloquio1

Qué pasó entre Cipión y Berganza, perros del hospital de la Resurrección, que está en la ciudad de Valladolid, fuera de la Puerta del Campo, a quien comúnmente llaman «los perros de Mahudes».

CIPIÓN   Berganza amigo, dejemos esta noche el hospital en guarda de la confianza, y retirémonos a esta soledad, y entre estas esteras, donde podremos gozar, sin ser sentidos, de esta no vista merced que el cielo en un mismo punto a los dos nos ha hecho.

BERGANZA   Cipión hermano, oigote hablar, y sé que te hablo, y no puedo creerlo, por parecerme que el hablar nosotros pasa de los términos de naturaleza.

CIPIÓN   Así es la verdad, Berganza, y viene a ser mayor este milagro, en que no solamente hablamos, sino en que hablamos con discurso, como si fuéramos capaces de razón, estando tan sin ella, que la diferencia que hay del animal bruto al hombre, es ser el hombre animal racional, y el bruto, irracional.

BERGANZA  Todo lo que dices, Cipión, entiendo, y el decirlo tú, y entenderlo yo, me causa nueva admiración y nueva maravilla. Bien es verdad que, en el discurso de mi vida, diversas y muchas veces he oído decir grandes prerrogativas nuestras, tanto que parece que algunos han querido sentir que tenemos un natural distinto, tan vivo y tan agudo en muchas cosas, que da indicios y señales de faltar poco para mostrar que tenemos un no sé qué de entendimiento, capaz de discurso.

CIPIÓN   Lo que yo he oído alabar y encarecer es nuestra mucha memoria, el agradecimiento y gran fidelidad nuestra, tanto, que nos suelen pintar por símbolo de la amistad; y así habrás visto, si has mirado en ello, que en las sepulturas de alabastro, donde suelen estar las figuras de los que allí están enterrados, cuando son marido y mujer, ponen entre los dos a los pies una figura de perro, en señal que se guardaron en la vida amistad y fidelidad inviolable.

BERGANZA   Bien sé que ha habido perros tan agradecidos, que se han arrojado con los cuerpos difuntos de sus amos en la misma sepultura. Otros han estado sobre las sepulturas donde estaban enterrados sus señores, sin apartarse de ellas, sin comer, hasta que se les acababa la vida. Sé también que, después del elefante, el perro tiene el primer lugar de parecer que tiene entend

Recibe antes que nadie historias como ésta