Loading...

ESTADOS DE UN EXANóNIMO

Porta  

0


Fragmento

NOTA DEL AUTOR

Hace muchos años, cuando tan solo tenía nueve, encontré algo que me cambiaría totalmente la vida.

No sé si fue casualidad o causa del destino, pero encontré lo que sería mi vocación, mi evasión, mi terapia. Tanto si las cosas iban bien como si iban mal, tanto si estaba feliz como triste, ahí estaba ella... Hablo de la escritura. Cierto es que empecé a escribir sobre ritmos musicales, sobre lo que conocemos como rap. No había excusas, no había un solo día en el que no me sentase unas horas para sacar fuera todo aquello que llevaba dentro, esas cosas que quizás no queremos compartir con nadie de carne y hueso. Ahí estaba mi corazón, narrando, contándole una historia directamente al bolígrafo y dejando que la tinta fluyese sobre un papel. No había censura de ningún tipo, era solo yo sin miedo a que nadie me juzgara.

A raíz de eso, según crecí y fui evolucionando con el paso del tiempo, a base de esfuerzo y constancia, nacieron en mí ciertas inquietudes y necesidades a la hora de expresarme ¿Por qué hacerlo solo a través de la música?

Recibe antes que nadie historias como ésta

La vida, según mi prisma, son experiencias y emociones, estados de ánimo en los que nos instalamos y en base a los cuales nos enfrentamos a las distintas situaciones.

El carácter, nuestra personalidad, se forma a partir de esto. Y creo que una de las claves fundamentales del éxito de un artista como puedo ser yo reside ahí, en saber cómo transmitir una sensación, un sentimiento que la mayoría tiene dentro pero, sin embargo, pocos se han atrevido a expresar, quizás por miedo o por alguna otra razón, no sé. Considero que soy uno de tantos ejemplos de cómo es posible hacer realidad un sueño, de cómo afrontar y superar tus propios miedos. Soy consciente de que he aprendido muchísimo en muy poco tiempo, de que he superado cosas que jamás hubiera imaginado que me sucederían, cosas preciosas e increíbles, pero también momentos tan desagradables que no quiero ni recordar. Aunque sobre todo soy consciente de que me queda muchísimo todavía por aprender.

Por eso, en esta ocasión, quiero hablar de los estados de ánimo, porque siempre he intentado contar que no soy más que una persona normal y corriente. Podrías ser tú quien estuviera en este preciso instante escribiendo estas líneas en lugar de estar leyéndolas. Porque yo también me he hundido, también me he enamorado, también he sentido miedo, a veces me he dejado llevar por la ira y, cómo no, he conocido la felicidad.

portadilla_energia%2bcalma.tif

FELICIDAD

Hoy nada se va a torcer,

me lo susurra esta brisa;

será que hoy me niego a ser

como la Torre de Pisa.

Su sabor es un placer

así que no tengo prisa,

solo en mí debo creer,

nada que ver con la misa.

Me despido del estrés

recostado en esta nube,

hoy parezco ir al revés:

todo lo que baja, sube.

Ayer no sabía por qué,

pero puede que tú ayudes

con cosquillas en los pies,

después de que me desnudes.

Hoy me habla la confianza,

dice que le ponga empeño,

que no pierda la esperanza,

que puedo cumplir mis sueños.

«¿Quién es confianza?», dicen ellos.

La familia,

que equilibra mi balanza

y me enseña a ser mi dueño.

Mi felicidad precisa

de esos que yo quiero tanto

no depende de los ceros de mi Visa,

lo resalto.

Y a ti que siempre me pisas,

hoy te pasaré por alto

porque sé que si me exalto

puedo perder la sonrisa.

Solo mientras canto

vuelvo a sentirme cual crío,

lejos del chico frío

y de sus llantos.

Solo busco desafíos,