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HISTORIA DEL PERONISMO. EL PODER TOTAL (1943-1951)

Hugo Gambini  

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Fragmento

Diseño de portada e interior: Donagh I Matulich

Historia del Peronismo. El poder total (1943-1951)

Hugo Gambini

1.ª edición: noviembre, 2016

© 2016 by Hugo Gambini

© Ediciones B Argentina S.A., 2016

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina

www.edicionesb.com.ar

ISBN DIGITAL: 978-987-627-695-5

Maquetación ebook: emicaurina@gmail.com

Todos los derechos reservados. Bajo las sanciones establecidas en el ordenamiento jurídico, queda rigurosamente prohibida, sin autorización escrita de los titulares del copyright, la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático, así como la distribución de ejemplares mediante alquiler o préstamo públicos.

 

 

 

 

 

A Gabriela y Verónica,

con el amor de papá.

Contenido

Portadilla

Créditos

Dedicatoria

 

Una fascinante investigación

Perón y Evita

1. El gobierno militar

2. El 17 de octubre

3. El poder total

4. La nueva Argentina

5. La dama de la esperanza

6. Renunciamiento de Evita

7. Los derechos del trabajador

8. La tercera posición

9. La comunidad organizada

10. El antiperonismo

11. La enseñanza religiosa

12. Los únicos privilegiados

13. Perón apoya el deporte

14. Perón cumple, Evita dignifica

15. Los militares

16. La subsecretaría de informaciones

Álbum de fotos

Una fascinante investigación

Este libro es el resultado de una tarea emprendida en 1966, cuando me hice cargo —en la muy recordada revista Primera Plana— de la sección Historia del Peronismo. Tuve absoluta libertad para llevar adelante la investigación de un período que nos comprometía a todos y que, como era de suponer, generaría no pocas cartas de lectores. Las notas removían ese pasado tan conflictivo, que aún estaba presente y que después de dos décadas nadie se atrevía a narrar con veracidad. Situación ideal para un periodista cautivado por la política.

En la pesquisa periodística se realizaron doscientas entrevistas, cuando todavía sobrevivían casi todos los protagonistas. Ellos dieron sus versiones y —serenados los ánimos— dijeron lo que pensaban a veinte años de los acontecimientos. Mi investigación se basó en tales testimonios. La iría completando con un material bibliográfico y un archivo cada vez más abundantes, a medida que continuaba el trabajo por mi cuenta —Primera Plana fue clausurada por el general Onganía en 1969— y publicaba los primeros libros sobre el tema.

En esta versión final —nunca definitiva— se incluyen los tres ensayos anteriores: El 17 de octubre de 1945, editado en 1969; El peronismo y la Iglesia, aparecido en 1971; y El primer gobierno peronista, también de ese año (corregido y reeditado como La primera presidencia de Perón, en 1983).

El hecho de que mi adolescencia transcurriera en el período historiado, me confería una vivencia muy directa del clima político de la época y del estilo absorbente de aquel peronismo, lo que hizo más seductora la investigación. Iniciada hace tres décadas, ahora la he podido enriquecer y reescribir con una visión más moderna, gracias a la larga experiencia en el oficio y a la madurez que regalan los años.

Se hace ineludible —y nostálgico— el recuerdo de los periodistas Carlos Russo (fallecido) y Julio Algañaraz (radicado en Italia), quienes me ayudaron en un principio a revolver los archivos y a detectar los primeros testimonios, en un contexto que es inolvidable por lo anecdótico.

Debo ponderar especialmente la lectura y corrección de los datos económicos que hizo Juan Carlos de Pablo, como parte de un intercambio permanente de material, basado en la —poco difundida— devolución rápida de los libros prestados.

A los investigadores históricos les agradezco la cita de mis notas. Me halagó descubrir que les sirvieran a Félix Luna, Robert Potash, Alain Rouquié, Alicia Dujovne Ortiz, Joseph A. Page e Isidoro J. Ruiz Moreno, por mencionar a los que las citaron. (¿Quién no se envanece cuando es consultado?) La recompensa está en este libro: ahora yo he consultado mucho sus obras.

La Historia del Peronismo abarca, por ahora, dos volúmenes: El poder total (1943-1951) y La obsecuencia (1952-1955).

Hugo Gambini

Buenos Aires, abril de 1999

Perón y Evita

Los actores principales de esta historia tenían algo en común: ambos eran hijos extramatrimoniales y oriundos de la provincia de Buenos Aires.

Perón era el segundo hijo de Mario Tomás Perón y de Juana Sosa Toledo. Nació en Roque Pérez, Saladillo, el 7 de octubre de 1893, pero la madre debió darle su apellido y bautizarlo Juan Sosa (en la parroquia N. S. del Carmen), porque el padre demoraba en reconocerlo. Lo hizo en Lobos dos años después, el 8 de octubre de 1895, y el nacimiento quedaría registrado como ocurrido allí el día anterior (folio 228, acta 450), con el nombre de Juan Domingo Perón.1 Para borrar el antecedente de Juan Sosa, su madre lo bautizó de nuevo el 14 de enero de 1898. Así consta en la iglesia de Lobos (tomo segundo, folio 583), donde se dice que “Juan Domingo nació el 8 de octubre de 1895, hijo natural de Juana Sosa”, figurando en blanco el nombre del padre.2 Este finalmente se casó con Juana el 25 de setiembre de 1901, en la capital federal, cuando Juan Domingo ya tenía ocho años y su hermano Avelino Mario diez.

Evita era la quinta hija ilegítima de Juan Duarte —quien nunca la reconoció— y de Juana Ibarguren. Nació en Los Toldos, General Viamonte, el 7 de mayo de 1919, y fue anotada como Eva María Ibarguren. Pero su acta de nacimiento desapareció. En carta de lector a Primera Plana, Darío Rodríguez del Pino reveló que su hermano Evaristo, jefe del registro civil de Los Toldos, se negó en 1945 a fraguar una partida con el apellido Duarte, pedida por Elisa Ibarguren para su hermana Evita, “porque va a casarse con Perón —le dijo— y éste va a ser presidente”.3 Tiempo después alguien arrancó el acta, sin imaginar que un entrometido, Daniel E. Dilagosto, había hecho una copia en 1944, por simple curiosidad sobre la ex vecina, que saltaba del estrellato artístico al político. Finalmente, en el registro civil de Junín apareció una inscripción apócrifa de Evita, anotada como María Eva Duarte, nacida el 7 de mayo de 1922. (Así quedó en el folio 728, que de acuerdo con el índice del registro corresponde a Juan José Uzqueda).4 A partir de entonces, Eva María Ibarguren tendría un apellido paterno, dejaría de ser hija adulterina y contaría tres años menos de edad.5

Hoy, ser hijo extramatrimonial no es ninguna afrenta. Pero antes era un escarnio, se vivía con vergüenza, lo que impulsaba muchas veces a falsificar alguna forma de legitimidad. Fue lo que sufrieron en su juventud los protagonistas de esta historia.6

Perón y Evita unirían sus vidas —legalmente— el 22 de octubre de 1945. Este sería el segundo matrimonio de él (viudo en 1938 de Aurelia Tizón) y el primero de ella. Juntos gobernaron la Argentina con el poder total, que ejercieron —sin limitaciones ni controles— exactamente en la mitad del siglo veinte, entre 1945 y 1955, cuando el derrumbe de los regímenes fuertes era el signo inconfundible de la posguerra europea.

Amados y odiados con similar intensidad, ambos marcaron una década que sería de larga trascendencia en la vida política. El tercer gran protagonista de esta historia fue el pueblo argentino, dividido entre quienes acompañaron a ese gobierno, en resguardo de justas reinvindicaciones sociales, y quienes lo combatieron, en defensa de las libertades republicanas. Unos y otros nos dejaron sus valiosos testimonios.

1 La primera biografía de Perón daba el nacimiento en Lobos, el 8 de octubre de 1895. Ver PavónPereyra, Enrique: Perón 1895-1942. Editorial Espiño; Bs. As., 1952. Cuarenta años después, el mismo autor —su biógrafo autorizado— rectificó ese dato en Yo Perón. Editorial Milsa; Bs. As., 1993. La foto de la casa natal en Roque Pérez la publicó Guido Braslavsky en su reportaje al médico Hipólito Barreiro, que fue quien reveló el dato. “¿Dónde nació Perón?”, Clarín, 11/V/97. A su vez Francisco N. Juárez obtuvo una foto inédita de esa casa, tomada en 1984, donde aparecen los padres de Perón, publicada en “La cuna de Perón”, La Nación, 3/V/98.

2 El acta del segundo bautismo de Perón se reproduce en Pastor, Reynaldo: Frente al totalitarismo peronista. Editorial Bases; Bs. As., 1959.

3 Primera Plana, 20/VII/65.

4 El testimonio de Daniel E. Dilagosto figura en Borroni, Otelo; Vacca, Roberto: La vida de Eva Perón; Editorial Galerna, Bs. As., 1970.

5 Alicia Dujovne Ortiz dice que se cree que la esposa de Duarte murió en 1922, dos años después de nacer Evita, y que ésta sustituyó su partida por un falso documento que la hacía nacer en 1922 y no en 1919. También refiere que, “según Fermín Chávez,

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