Loading...

LA HABITACIóN DE LOS REPTILES (UNA SERIE DE CATASTRóFICAS DESDICHAS 2)

Lemony Snicket  

0


Fragmento

UNO

El tramo de carretera que sale de la ciudad, pasando por el Puerto Brumoso, hacia el pueblo de Tedia es quizás el peor del mundo. Se le llama el Camino Piojoso. El Camino Piojoso recorre campos de un color gris enfermizo, donde un puñado de árboles de aspecto salvaje producen unas manzanas tan agrias que sólo con mirarlas te pones enfermo. El Camino Piojoso atraviesa el Río Macabro, un río que es barro en un noventa por ciento, que contiene peces extremadamente desconcertantes y que rodea una fábrica de rábanos picantes, de forma que toda aquella zona tiene un olor fuerte y amargo.

Siento deciros que esta historia empieza con los huérfanos Baudelaire viajando por esa carretera tan desagradable, y que a partir de este punto la historia sólo va a peor. De todas las personas del mundo que arrastran vidas miserables —y estoy seguro de que conocéis unas cuantas— los jóvenes Baudelaire se llevan la palma, frase que aquí significa que les han pasado más cosas horribles que a nadie. Su infortunio empezó con un tremendo incendio que destruyó su casa y causó la muerte de sus dos amados padres, tristeza suficiente para durar toda la vida, pero que en el caso de estos niños sólo fue un mal principio. Tras el incendio, los hermanos fueron a vivir con un pariente lejano llamado Conde Olaf, un hombre terrible y codicioso. Los padres Baudelaire habían dejado una enorme fortuna, que les sería entregada a los niños cuando Violet alcanzara la mayoría de edad, y el Conde Olaf estaba tan obsesionado por apropiarse del dinero con

Recibe antes que nadie historias como ésta