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LA NUBE TRAICIONERA

María Elena Walsh  

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Fragmento

Catalina cuidaba tres ovejas. Era una niña muy buena, y aunque todavía no sabía leer ni escribir, hablaba bastante bien. Era curiosa por demás, y caprichosa y cambiante, pero al fin y al cabo eso demuestra que no era cabeza dura.

Poco después de Navidad sus ovejas tuvieron tres crías, dos bien grandotas y la tercera tan pero tan pequeña que parecía un conejo. La mamá de Catalina, que se llamaba Silvana, despreció al pobre corderito y dijo que no merecía haber nacido, que no iba a crecer nunca, que no valía el pasto que consumiera.

Catalina se afligió porque el animalito le parecía más lindo y más a su medida que los otros. Se prometió cuidarlo mucho y la llamó Bicha, porque era una oveja.

La cuidó tan bien que estuvo a punto de asfixiarla: la alzaba en brazos, la acostaba sobre la falda. A los gatos y a los perros les

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