Loading...

LUNES FELICES

Diego Kerner  

0


Fragmento

Una barra de tragos llena de sorpresas

Conocí a Diego Kerner hace doce años, apenas unos meses después de que tomara la decisión de dejar un cargo importante y de altísimo potencial en una multinacional de consumo masivo (Cadbury), radicada en Londres, para dedicarse a un proyecto personal de innovación de marcas. En ese entonces Diego, con treinta y pocos, era uno de los argentinos jóvenes mejor posicionados en el tablero del marketing global. Hoy está más de moda denostar a las organizaciones y resaltar las ventajas del trabajo independiente, pero a mediados de la década pasada dejar un cargo excelentemente pago, en libras, para venir a cobrar pesos devaluados a una oficina propia en Villa Crespo sonaba como una locura.

Diego contaba su plan, y explicaba sus motivaciones, con una tranquilidad asombrosa. Ir contra la manada corporativa, contra la comodidad de la “protección” de una empresa se volvía una opción completamente lógica (aunque riesgosa) luego de hablar quince

Recibe antes que nadie historias como ésta