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OTRO MUNDO

Manuel Lozano  

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Fragmento

Nuestro héroe rastafari

POR ANDY KUSNETZOFF

Tarea difícil la de escribir un prólogo para el segundo libro de Manuel. El primero me lo pidió para Te invito a creer, y ahí compartí lo que sentía, lo bien que le hacía una persona como Manuel al mundo.

Supuse que para un segundo libro ya las cosas cambiarían, que nuestra relación no evolucionaría, o que, finalmente, Manu se rebelaría contra tanta bondad y se dedicaría a cerrar comedores o a transformarse en un mercenario del dinero. Al contrario, Manuel brinda cada vez más tiempo de su vida a ayudar a los demás, y mi amistad con él se fue asentando y comenzamos a compartir momentos de verdaderos amigos.

En una charla Ted que me tocó dar, hablé sobre los roles en la sociedad. Pienso que cada uno desde su lugar puede ayudar a que la situación esté mejor. El artista puede pintar paredes, los comunicadores les podemos dar voz a la gente que la necesita y a los que quieren ayudar, pero no todos podemos ser Manuel. Cuando lo vemos trabajar con los voluntarios de la fundación, es difícil no sentirse frívolo o no ponerse a pensar: “¿Qué aporto yo desde mi lugar, además de putear a los políticos?”. Todo suma, pero Manuel hay uno solo. A él le sale. Él lo siente. Su pasión por la fundación es un compromiso de veinticuatro horas.

Lo que hacen en la Fundación Sí es admirable, es espectacular. Dedicados a los olvidados, a los que no importan, a los que carecen. Ninguno en la fundación cobra. Ni Manuel. ¿Sabían eso?

Parece mentira que alguien como él sea abogado. ¡Es el único abogado sensible que conozco! Que no se ofendan los lectores que eligieron el camino de la ley como modo de vida, pero bien saben que es cierto… Je.

Nuestro doctor en leyes está siempre vestido con ropa regalada, maneja un auto prestado y nunca está pensando en irse de vacaciones. Después de quemarle la cabeza durante años con que quería que conociera Barcelona, le regalaron un pasaje y Manu viajó. Creí que el viaje le iba a volar la peluca rastafari que lleva encima, pero no. ¡Quiso volver lo antes posible! Quizás ese es mi deseo para Manuel. Que no solo logre disfrutar de ayudar a los demás, sino que pueda hacer cosas para él. De corazón.

La fundación es necesaria en esta Argentina que nunca termina de resolver sus asuntos con la pobreza y las diferencias entre los que tenemos y los que no. El proyecto de las residencias, las recorridas nocturnas o el auxilio a los inundados una y otra vez, esa es la vida de gente como Manuel. Y siempre lo será. Ya sé que es así. Mientras soñamos con la utopía de que no haya más pobreza en la Argentina, siempre es bueno contar con gente como nuestro héroe rastafari.

Cambiar el mundo

POR FACUNDO ARANA

¡Escribir el prólogo de tu libro siendo vos mi familia es algo que me pone tan nervioso! En cada palabra que escribo puedo oler la comida que se cocina en la Fundación. Escucho las voces y las risas en la Fábrica de juguetes, y también las de quienes cargan camiones, apurados para salir como bomberos durante algún momento de urgencia. Pero voy a poner el foco en un solo lugar.

Una persona en situación de calle recibiendo una sopa caliente, una manta… una conversación, o un abrazo.

Una persona golpeada por una inundación recibiendo elementos de trabajo para poder salir adelante.

Una persona aislada en la montaña yendo a una Residencia a estudiar una carrera.

Muchas personas todas juntas: obreros, abogados, médicos, amas de casa, comunicadores, estudiantes, mecánicos, artistas, taxistas. Jóvenes y adultos, todos juntos cargando un camión que parte con la ayuda preciosa donada por tantos otros, hacia lugares que la necesitan.

Gente organizada en todo el país con el ánimo de dar una mano.

Escribo esos pocos ejemplos sin siquiera ponerme a pensar. Pero presten atención: imaginen a cada una de esas personas. Detengan la lectura ahora, en este momento. Imaginen.

Mejorar un segundo de la vida de alguien es cambiar el mundo.

Un corazón abierto de par en par

POR CRIS MORENA

“Donde hay amor, hay vida”, y esa vida, su vida, es una maravillosa, mágica, verdadera, profunda e inquebrantable historia de amor.

Amor por el otro, por el diferente, por el que sufre, por el invisible.

Manuel sabe amar incluso al que menos lo merece, porque sabe que es quien más lo necesita.

Amor que le pelea al miedo, al

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