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PREDICCIONES 2018

Jimena La Torre  

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Fragmento

LA ALQUIMIA DE ESCORPIO

Siempre me gustó Jimena La Torre, creo que su relación con la astrología es práctica, didáctica, metafórica y singular; eso siempre me atrajo. Es interesante escribir para una persona en la cual confías, te gusta y te seduce su modo de mirar.

Cuando te preguntan de qué signo sos y uno dice Escorpio, la primera exclamación es ¡Oh! Parece que los de Escorpio envestimos contra todo, somos buenos en el sexo, intensos y difíciles. Lo tengo muy asociado a direccionar objetivos y cumplirlos, desde chico todo lo que me propuse lo cumplí. Nunca me resulta agobiante, lejano o irrealizable lo que me propongo. Creo que esa es la esencia de Escorpio.

Me siento totalmente feliz por esa especie de fuego interno y adrenalina de superposición mental siempre presente en cuanto a objetivos o deseos. En otros momentos, me siento terriblemente desahuciado, triste, deprimido e inconformista extremo. Pero, de alguna manera, me doy cuenta que Escorpio me da mucho más de lo que me quita. Además, siento que Escorpio despliega cierto magnetismo que atrapa, incluso, a signos con los cuales no es compatible. Cuando esto sucede, considero que es algo que me viene legado desde algún lugar.

Recibe antes que nadie historias como ésta

En lo laboral, te diría que soy una persona ¡con el ego alto! Es la única manera de poder llevar adelante este presente que tengo con cuatro espectáculos en escena, más un programa de entrevistas, y mi participación en el Bailando. Por el contrario, en mi vida personal soy alguien que en lo cotidiano se dedica más a escuchar que hablar, mi postura es de observador y, casi siempre, soy un “alquimisador” de lo que sucede a mí alrededor, un buen moderador o alguien que va “alquimisando” a los demás. Soy una persona muy comprometida con mis emociones, y de un positivismo bastante particular.

Escorpio siempre sabe lo que le pasa. Creo en el amor, me enamoré en diferentes momentos de mi vida. En este momento estoy enamorado de Guille con quien estoy en pareja desde hace dos años y medio. La pareja, o el sostén de poder confiar en otra persona son muy importantes para Escorpio. Apuesto a la fidelidad. Soy bastante posesivo. Cuando no estoy enamorado esa es mi época de libertad o libertinaje, una persona que no se aferra a ningún tipo de vínculo.

Escorpio tiene la gran capacidad estar en pareja y, también, de disfrutar en soledad. Puedo tener un presente súper feliz con o sin amor, con o sin pareja. En el año de mi signo los invito a que todos puedan ser bien ESCORPIANOS.

JOSÉ MARÍA MUSCARI

LOS MIEDOS SE CONVIERTEN EN MOTOR DE LOS DESEOS

Conozco a Jimena desde el colegio secundario, y ya en esa época mostraba sus habilidades para la organización y el trabajo en equipo, dándole a cada persona un lugar según su personalidad y capacidades.

Jimena siempre fue clara para describir las situaciones, dando ejemplos concretos que pueden ser comprendidos por todos. Así nos habla y explica cómo sobrellevar los obstáculos en el Año de Escorpio.

Los miedos están esencialmente en todos los seres humanos. Nos acompañan a lo largo de la vida para protegernos de asumir riesgos innecesarios. Pero cuando estos miedos son muy intensos nos paralizan y comienzan a limitar nuestra vida, ya que dejamos de hacer cosas para evitar enfrentar las situaciones a las que tememos.

Como nos cuenta Jimena en el capítulo de las fobias, la mejor forma de superarlas es afrontándolos, exponiéndonos a ellos de forma gradual y progresiva. De esto se trata la vida, no de evitar ni huir, ya que esas conductas suelen traer consecuencias. Hay que tener en cuenta que lo “no dicho” se transforma en “no elaborado” y retorna siempre en forma de síntomas.

Enfrentar problemas representa la vida misma, que aunque muchas veces es difícil, siempre vale la pena ser vivida. Si hay algo que trabajamos juntas con los consultantes que me deriva Jimena, es que para que algo se transforme en mágico tiene que ser practicado y tratado, y un día ese encanto de superación sucede.

Yo siempre recurro a las tres C: claro, corto y conciso. Mi amiga personal Jimena La Torre las usa todo el tiempo en sus escritos y en su forma de trabajar con la gente. Juntas hemos encontrado una manera de fusionar nuestras disciplinas y logrado que muchas personas cambien su vida mediante tratamientos que ayudan a vivir mejor.

LIC. VALERIA LUSKI

valerialuski@yahoo.com.ar

INTRODUCCIÓN

Bienvenidos al Año de Escorpio, el año de los deseos profundos

No puedes obtener lo que quieres hasta no saber lo que quieres…

El deseo es una derivación de nuestras emociones. Como en una cadena de causa y efecto, la emoción genera un sentimiento y el sentimiento genera un deseo, que es el impulso que nos mueve hacia adelante. Escorpio es uno de los signos que más ama el esoterismo, porque está dentro de ellos. Es muy usual que alguien de Escorpio crea en lo sobrenatural y en el poder divino. ¿Por qué? Porque saben que está en su interior, en su naturaleza. Escorpio sabe que si desea algo, lo consigue. El Año de Escorpio ubica a Júpiter en una posición desde donde se encargará de dar luz a la oscuridad y de ayudarnos a renacer luego de llegar a lo más profundo de las miserias humanas.

Argentina y el mundo en 2018

El Año de Escorpio ayudará a renacer a todos los signos y traerá, también, un renacer para la Argentina. En la carta natal de nuestro país, Júpiter se encuentra en el signo de Escorpio, regalándonos a todos los argentinos la oportunidad para expandir nuestros planes como sociedad en este 2018. Nuestro país se beneficiará con la llegada de capitales al país y mejores inversiones, que tendrán un fuerte impacto en nuestra economía diaria. Todos podremos activar nuestras finanzas de mejor manera.

Otro punto relevante tiene que ver con el sexo, que es uno de los tópicos fuertes de Escorpio. Este año traerá muchas noticias con respecto a soluciones de enfermedades de transmisión sexual, y también comenzará a delinear el fin de nuestras limitaciones mentales como sociedad. Estaremos listos para poder aceptar el sexo libre sin tapujos y las diferentes formas de religiones, sin prejuicios. A nivel mundial, las creencias religiosas se mezclarán entre sí, y llegarán a iluminar a la humanidad en una forma de fe más universalista. Será el final del poder de una única iglesia. Todas las iglesias y credos serán tenidos en cuenta del mismo modo.

Sor Juana, escorpiana de deseos profundos

Para este Año de Escorpio elegí, como en cada libro, un personaje que es un verdadero exponente de la esencia del signo del año. En este caso es sor Juana Inés de la Cruz, famosa poetisa del siglo XVII y escorpiana de pura cepa. Hija bastarda y dueña de una mente investigadora brillante que a muy corta edad la llevó a convertirse en la maestra de la hija del virrey, Sor Juana era una gran conocedora de todos los libros prohibidos y una luchadora por el derecho de la mujer a adquirir conocimientos. Su fuerte carácter desenfadado, irreverente y apasionado la hicieron entregarse completamente al poder divino. Todo lo que ella hacía respondía a su Dios, que movía su alma y su admirable espíritu, ese que la llevó a ser reconocida en el mundo entero a pesar de no haber salido nunca de su convento. Sus bellísimos poemas de amor eran obras encendidas, llenas de pasión e inteligencia, y con frecuencia fueron calificados como profanos por sus pares.

Los planetas en 2018

Por su rapidez de movimiento, el Sol, la Luna, Mercurio y Venus están considerados en la segunda parte de este libro, signo por signo. Los encontrarán en los siguientes apartados: Tiempo para brillar (Sol), Días favorables (Luna), Tiempos para el dinero (Mercurio) y Tiempos para el amor (Venus).

Marte: el planeta apasionado, regente de Escorpio, durante este año hará un recorrido bastante pequeño. Comenzará en Escorpio y se moverá sólo hasta Piscis. Esto quiere decir que recorrerá cada vez más que 5 de los 12 signos del Zodíaco. Si tenemos en cuenta que se mueve dos meses y medio por signo, esto hace que el año sea bastante especial. Marte va a pelear, va avanzar y va a retroceder desde la mitad de Escorpio hasta la mitad de Piscis, pasando por los signos más elevados del Zodíaco: Sagitario, Capricornio y Acuario. La visión, la maestría y la sabiduría, respectivamente. Se quedará en Acuario desde el 16 de mayo al 13 de julio, cuando vuelve a entrar en Capricornio, y desde el 11 de septiembre al 15 de noviembre, haciendo un aspecto complicado con Júpiter en Escorpio. Con este signo habrá una invasión de nuevas tecnologías y de energía eléctrica y nuclear. Para algunos esto podrá ser muy bueno, pero no tanto para otros. Capricornio del último decanato y Acuario se verán afectados en su totalidad. Se enfrentarán a combates y desafíos desde el lugar en el que se encuentren, ya sea en competencias deportivas o hasta en actividades políticas.

Júpiter: es el mejor planeta de todos y es determinante para el Año de Escorpio. ¿Por qué? Porque desde el 10 de octubre de 2017 estará en Escorpio y se quedará allí hasta el 9 de noviembre de 2018. Esto significa que traerá benevolencia total para ese signo y, por supuesto, para todos sus compañeros, sus grandes amantes conectados, que comprenden a Escorpio, Cáncer y Piscis.

Saturno: comienza el año en su domicilio, Capricornio, que ayudará a poner fin a lo que no esté prolijamente ordenado. Mientras se quede allí no tienen mucho de qué preocuparse, ya que Capricornio por lo general mantiene todo acomodado. Eso sí, a veces descuidan su salud y esta entrada los obliga a ocuparse de esos temas. Algo interesante de la combinación de Saturno y Júpiter es que este último, con su afán de benevolencia, tratará de dar luz a la oscuridad apasionada de Escorpio y tratará de ordenar sobre todo los temas de índole sexual. Saturno encontrará el método, dando lugar a la aparición de nuevas vacunas que solucionen enfermedades de transmisión sexual. También ayudará a mejorar a las instituciones y organizaciones que se encarguen de las personas más necesitadas en temas de salud, que hoy no se contemplan.

Urano: será el último año en el que siga en Aries. Continuará moviendo estructuras para las personas nacidas entre el 13 y el 22 de abril, cambiando todo y generando situaciones inesperadas a nivel mundial, que lamentablemente con este Año de Escorpio se descubrirán. Entre el 15 de mayo y el 6 de noviembre Urano toca los primeros grados del signo de Tauro. En ese tiempo las personas de los primeros días de Virgo, Tauro y Capricornio experimentarán modificaciones trascendentales en su vida, como por ejemplo mudanzas, cambios de trabajo o en sus estados de pareja.

Neptuno: casi no se mueve de Piscis. Ayuda muchísimo a Escorpio, porque le hace un trígono en Piscis, con quien Escorpio se llevan muy bien. Júpiter, el rey de los cielos, y Neptuno, el rey del mar, trabajarán en conjunto. Van a ordenar bastante los problemas climáticos y se encontrarán mayores recursos en el mar para ayudar a crear un mundo mejor.

Plutón: seguirá en Capricornio y trabajará junto a Saturno para que la maldad clásica de este planeta, rey del inframundo, sea ordenada por su gran padre, Saturno, que lo pondrá en penitencia más de una vez si no se comporta. Ya bastante dolor se vivió y se vive, como para no creer en que algo pueda solucionarlo.

SUPERÁ TUS FOBIAS

El Año de Escorpio nos regala una oportunidad única para trabajar en nuestros miedos más profundos, aquellos que en ocasiones se convierten en fobias. Durante 2018, Júpiter, el rey de los dioses, transitará el signo de Escorpio y le impondrá luz a la oscuridad típica de este signo. Es normal que encontremos escorpianos que no le temen a nada y que sean, por momentos, demasiado osados. El límite entre la vida y la muerte para ellos es un juego del que salen renovados y como por arte de magia. Aprovechemos esta energía de Escorpio y la benevolencia de Júpiter para superar nuestras fobias. De chica yo sufrí mucho con una fobia y aprendí a superarla. Se puede. Al margen del trabajo que se logre hacer en terapia, se trata de encontrar la fuerza superadora en cada uno de nosotros. Mucha gente me dice “Jime, cuánta luz que tenés”. ¿Saben por qué? Porque conozco la oscuridad. Porque he tenido terrores muy fuertes de pequeña, porque me he enfrentado en mi consultorio a que me cuenten cosas de las cuales no quiero ni acordarme. He visto gente tan destrozada por el mal, que muchas veces siento que mi trabajo no tiene sentido. Pero en esos momentos entiendo que la misión está en que todos los días pueda darles un mensaje benevolente. Porque siempre dentro de la oscuridad está la luz, y viceversa. Como el yin y el yang, como la Luna y el Sol, como el día y la noche, como lo lindo y lo feo. Como la vida misma. Recuerdo que en la década del noventa, cuando trabajaba en modas y traíamos junto a mi jefa libriana el mejor prêt-à-porter de Europa, a veces íbamos a Once a comprar algunas telas o accesorios, y ella me decía “no mires mucho estas cosas porque al final te van a terminar gustando”. Y es que en la industria de la moda lo que en los ochenta era una locura que jamás te pondrías, hoy puede convertirse en algo que usa todo el mundo. Con los miedos y las fobias pasa lo mismo: lo que te da miedo hoy, mañana puede ser algo que uses como una herramienta de crecimiento.

La palabra fobia tiene su origen en Fobos, que personificaba al “pánico”, y era el hijo de Ares y Afrodita en la mitología griega. Así es: el hijo de Marte y Venus, los dioses de la guerra y el amor, respectivamente, es la personificación del miedo. La pulsión vital entre el amor y la pasión, tan clásica del signo de Escorpio, dio a luz al miedo. Antiguamente, los celtas decían no conocer el miedo. Lo conocieron luego de la invasión de los romanos. El dios de la guerra siempre tenía algo que ver. Por supuesto, los rituales que los romanos le rendían al dios Marte llevaron a Julio César a ganar la batalla de Alesia y dominar por fin las galias. Probablemente de allí provenga el miedo universal que los hombres le tenemos a los lobos, por la loba romana. Porque si bien han pasado miles de años y el ser humano ha evolucionado mucho, la memoria del miedo persiste. De hecho, el recuerdo de nuestros antepasados que vivían en cavernas persiste hasta el día de hoy, cuando anochece y la oscuridad nos hace sentir la necesidad de resguardarnos en un refugio en el que nos sintamos cómodos y contenidos, con las luces encendidas.

Además, Fobos es (para la astronomía) de las dos lunas de Marte la de mayor tamaño, la que orbita más cerca al planeta rojo. La otra luna se llama Deimos. Las lunas invocan al miedo (fobos) y al terror (deimos). En la mitología, Fobos aparecía antes de la batalla, sembrando miedo y pánico en los combatientes del ejército contrario que, aterrados, huían de la batalla o fingían su muerte para luego escapar. Deimos hacía su aparición después, presentándose ante los luchadores que quedaban, y los dejaba paralizados por el terror a la muerte. Marte es el regente de Escorpio, su primer regente. Este es, en parte, el motivo por el cual en todo escorpiano se esconde un ser que da un poco miedo. Sin embargo, la mayoría de los escorpianos son concebidos en carnavales o en la época de las antiguas las fiestas lupercales, que eran fiestas de purificación. Cuando nace alguien de Escorpio, en realidad viene a llevarse consigo toda la oscuridad de la familia. ¡Menuda tarea tiene el bendecido!

Este Año de Escorpio estará regido por el arcano de la Luna, que antecede al del Sol. La Luna, la locura de la noche, los miedos y traumas infantiles deben enfrentarse durante este año, ya que en 2019 saldrá el Sol. Además, no será necesario esperar hasta el próximo año para terminar de vencer nuestros miedos, porque Júpiter entrará en Sagitario antes de que termine el Año de Escorpio y nos dará conciencia para ver nuestra vida con más claridad, iluminando nuestros corazones y nuestras almas.

Cómo superé mi fobia

Cuando era chica, mi mamá no sabía qué hacer conmigo. Cuando ella llegaba del trabajo, yo ya había pintado las paredes de mi habitación y le había hecho agujeros con un compás a una esfera de madera que tenía en la mesa, intentando recrear el Universo. Hablamos de una niña inquieta y contestataria que literalmente volvió loca a su madre. Cuando crecí un poco más dije que me gustaban los animales y mi madre no tuvo mejor idea que comprarme dos enciclopedias gigantes de animales: una con hermosos leones en la tapa, y la otra con el típico ojo del ave rapaz, con su pico afilado. Cuando miré esa imagen me dio impresión, pero la guardé enseguida. Releía el tomo de los leones una y otra vez, hasta que un día saqué el de las aves rapaces sin querer y empecé a gritar. De allí en más, no podía mirar ni siquiera un caburé en el diccionario ilustrado, y menos aún los documentales de águilas o halcones en La aventura del hombre.

Cuando conocí a Julio, mi primer marido, tenía dieciocho años. Estudiábamos en Ciudad Universitaria y solíamos caminar por la Costanera, con ese amor idealizado y maravilloso de la adolescencia. Un día pasamos por Aeroparque y vi un avión de museo, completamente negro. Se me pusieron los pelos de punta, me dio taquicardia, empecé a gritar y a correr sin mirar atrás. Me casé con ese hombre. ¡Si seguía conmigo después de eso, entonces era porque me quería de verdad!

En esa época, treinta años atrás, no había tantas palomas en la ciudad como ahora, pero una vez se metió un gorrión en mi casa y me dio otro ataque. También recuerdo cuando entré a un banco y al ver aves embalsamadas me desmayé; tuvieron que sacarme por la puerta de atrás. Mi fobia se volvió insostenible. Además, poco a poco, las palomas comenzaron a invadir la ciudad. Tenía que hacer algo. Al quedar embarazada de mi primer hijo, Joaquín, le pedí a Julio que me llevara al zoológico porque quería ver de cerca las aves rapaces. Hice un enorme esfuerzo y logré quedarme durante quince minutos mirando a un águila que me llegaba por encima de la cintura. Cuando nació Joaquín ya estaba mucho mejor. Podía ir al zoológico y ver imágenes. No me gustaban, pero al menos no me ponía a gritar como una loca… Un día, con Joaquín de tres años y Javier en la mochila con menos de tres meses, crucé la Plaza Congreso y Joaquín me pidió maíz para las palomas. Y se lo compré. En cuanto lo abrimos fue una invasión de palomas que hasta me caminaban por la cabeza. Me serené por dentro, recordando el curso de control mental que había hecho un par de años antes: el famoso “Método Silva”, muy conocido en el año 1992. En ese momento dije: “Dios, por favor, no puedo ponerme a gritar, mis hijos están acá” y empecé a caminar con una sensación horrible. Pero seguí adelante sin mirar para atrás.

Hoy puedo acercarme e incluso entrar a la jaula de las aves que están libres en Temaikèn, y estas me siguen. De hecho, hemos rescatado en casa a alguna torcaza. Lo que más miedo me daba son los ojos de las águilas y las lechuzas, pero en la era de Harry Potter no puedo darme el lujo de ser bruja y seguir teniendo ese miedo. Por eso logré superarlo, y ahora puedo acercarme a ellas y tener palomas y gorriones comiendo de mi mesa.

Lo único que les recomiendo hacer con sus fobias es enfrentarlas. Son miedos que vienen de vidas pasadas, sensaciones inexplicables que tienen que ver con su inconsciente. ¿Van a dejar que esos miedos dominen su vida presente? En el Año de Escorpio, los miedos y las fobias se superan. ¡Anímense!

El significado de las fobias más comunes

Fobia a la altura: miedo a crecer.

Fobia a los perros: miedo a la estabilidad familiar.

Fobia a los gatos: miedo a la sexualidad y la libertad.

Fobia a las aves: miedo a salir del lugar natal.

Fobia a las serpientes: miedo a reconocer los secretos de la familia.

Fobia a las arañas: miedo a los pensamientos que se tejen en la mente.

Fobia a los sapos: miedo a reconocer la oscuridad de la familia.

Fobia a los ascensores: miedo a alcanzar posiciones profesionales.

Fobia a la electricidad: miedo a descubrir la verdad.

Fobia al encierro: miedo a la esclavitud afectiva. Asociado al parto y a salir al mundo.

Fobia a los lugares abiertos: miedo a soltar el control.

Fobia a los lugares con gente: miedo al intercambio de energías.

Fobia social: la más actual, que te impide relacionarte con otras personas.

Fobia a las historias de terror: miedo a caer en depresión.

Fobia a la luz de sol: miedo a tomar conciencia.

Fobia a la noche: miedo a reconocer no haber sido querido de niño.

Fobia a los agujeros: miedo al abandono.

Fobia a las jeringas: miedo a la falta de control.

Fobia a volar: miedo a superarse.

Fobia a los subtes: miedo a la muerte.

Fobia a los lugares amplios con mucha gente: miedo a las interferencias energéticas por falta de fe en la protección divina.

Superá tu fobia según tu signo

Aries: busquen una imagen de lo que les da miedo y úsenla como tiro al blanco. Así lograrán sacar todo el terror afuera y canalizarlo. Si lo sienten, grítenle además de tirarle dardos.

Tauro: siéntense en el pasto y visualicen que desde lejos se acerca eso a lo que le temen. Quédense quietos, dejen que llegue y que pase. Repitan la acción tres veces y lograrán superarlo.

Géminis: escriban una historia graciosa sobre sus miedos y compártanla con sus amigos, como haciendo stand up. También pueden dibujar una caricatura y colocarla a la vista.

Cáncer: superen sus miedos por sus hijos, para no transmitirles inseguridad. Piensen que eso a lo que le temen está entre sus hijos y ustedes, y visualicen pasar por el medio.

Leo: trabajen con un entrenador que los acompañe, los apuntale y les vaya recordando que son los mejores. Visualicen un circo romano y que ustedes son un león que se come eso que les da miedo.

Virgo: sienten que es casi imposible superar sus miedos, pero algunos se superan cuando viven situaciones críticas. No esperen que esto pase, de a poco acérquense a lo que temen; el miedo es solo una emoción y su mente analítica no debería por qué ser tan irracional.

Libra: superarán sus miedos encontrando razones para no tenerlos. Acérquense a alguien que se los explique con racionalidad y los contenga. La terapia de apoyo es fundamental en su caso; solos es casi imposible lograr la superación.

Escorpio: ¿miedo? ¿de qu ...