Loading...

¡UN MATEMáTICO AHí, POR FAVOR!

Adrián Paenza  

0


Fragmento

SÍGUENOS EN
Megustaleer

Facebook @Ebooks        

Twitter @megustaleerarg  

Instagram @megustaleerarg  

Penguin Random House

Dedicatorias

A mis padres, Fruma y Ernesto.

Como escribí al comenzar cada uno de los libros que hemos publicado, todo lo que soy se lo debo a lo que ellos hicieron por mí. Si cada niño que nace hubiera tenido las oportunidades que tuvimos mi hermana y yo, el mundo sería ciertamente diferente.

A mi hermana, Laura, y mi cuñado, Daniel.

A todos mis sobrinos (cada año se van agregando más, como es esperable): Lorena, Alejandro, Máximo, Andrea, Ignacio, Paula, Santiago, Lucio, Matías, Lucas, Alessandra, Amanda, Anderson, Brenda, Dante, Diego, Ellie, Gabriel, Griffin, Jason, Landon, Luca, Luz, María, María José, Mario, Marius, Max, Mía, Mila, Miguelito, Natalie, Nicola, Nicolás, Riley, Sabina, Sebastián, Ulises, Valentín, Valentina, Viviana y Whitney.

A Carlos Griguol y León Najnudel, dos fuentes de inspiración inagotables y los faros que me guiaron la mayor parte de mi vida.

A los cuatro amigos con quienes me crié: Leonardo Peskin, Miguel Davidson, Lawrence Kreiter y Miguel Fernández.

A mis amigas Alicia Dickenstein, Ana María D’Alessio, Andrea Salvucci, Beatriz de Nava, Betty Cooper, Betty Suárez, Carmen Sessa, Cristina Serra Selva, Edy Gerber, Érica Kreiter, Etel Novacovsky, Glenda Vieites, Pamela Rocchetti, Isabel Segurola, Julie Rogers, Karina Griguol, Kim Morris, Laura Bracalenti, Many Oroño, Marcela Smetanka, María Marta García Scarano, Mariana Salt, Marisa Giménez, Marisa Pombo, Marta Valdano, Martina Cortese, Mónica Müller, Montse Besa, Nilda Rozenfeld, Nora Bar, Nora Bernardes, Norma Galetti, Patricia Breyter, Paula Aimonetto, Raquel Maccari, Raquel Guerra Vega, Teresa Krick, Teresa Reinés y Verónica Fiorito.

A mis amigos Alejandro Fabbri, Andrés Nocioni, Ariel Hassan, Baldomero Rubio Segovia, Carlos Delfino, Claudio Martínez, Craig Rogers, Cristian Czubara, David Boodey, Dennis Fugh, Don Coleman, Emanuel Ginóbili, Fabricio Oberto, Ernesto Tiffenberg, Fernando Pacini, Floyd Canaday, Fred Weis, Gary Crotts, Gerry Garbulsky, Hugo Soriani, Jorge Ginóbili, Raphael James, Jorge Valdano, Juan Ignacio Sánchez, Juan Pablo Pinasco, Julio Bruetman, Keith Morris, Kevin Bryson, Lenny Gunsteen, Gordon Fernstron, Luis Scola, Marcos Salt, Oscar Bruno, Pablo Prigioni, Pep Guardiola, Ramón Besa, Ricardo Medina, Santiago Segurola, Víctor Hugo Marchesini, Carlos Aimar, Claudio Pustelnik y Woody González.

A mis primas Lili, Mirta y Silvia, y a mis primos Josi y Ricardo.

A Guido y Soledad. Nunca voy a sobreponerme a la pérdida de dos personitas que vieron interrumpidas sus vidas cuando virtualmente no las habían empezado.

A la memoria de mis tías Delia, Elena, Elenita y Miriam, de mi tío Saúl, del inolvidable Héctor Maguregui, de Juan Denegri, Noemí Cuño, Lola Bryson, Manny Kreiter y Vivian Crotts, y una vez más, mi gratitud perenne para otros dos amigos entrañables: Luis Bonini y Jorge Guinzburg.

Y para el final, todo libro estará siempre dedicado a las cuatro personas que son mis guías éticos: Alberto Kornblihtt, Marcelo Bielsa, Víctor Hugo Morales y Horacio Verbitsky.

Agradecimientos

Aunque no lo parezca, un libro también es una construcción colectiva. Mucha gente, quizá sin saberlo, me aportó alguna cosa para pensar, me ofreció ayuda para mirar hacia algún lugar donde no había mirado antes, me hizo descubrir lo que nunca había visto. Estoy convencido que no me he dado cuenta de todo, y por eso, nunca podrá hacer justicia en el reconocimiento, pero algunos de los nombres (y acciones) fueron las siguientes.

Primero, a quienes leen todo lo que escribo, lo piensan, me hacen observaciones, correcciones y mejoran el texto. Carlos D’Andrea, Juan Sabia y Carlos Sarraute son los tres líderes para este libro, pero también conté con el aporte de Gerry Garbulsky, Juan Pablo Pinasco, Alicia Dickenstein, Claudio Martínez y Manu Ginóbili.

Después, dos personas que son claves en mi vida personal (y profesional): Glenda Vieites y Claudio Martínez.

Todo el grupo de Penguin Random House: Mariana Creo, Gabriela Vigo, Mariana Vera, Juan Ignacio Boido, Fernanda Mainelli, Érica Marino, Lucrecia Rampoldi, Vanina Farías, Max Rompo, Ana Dusman y Javier López Llovet.

Mi gratitud también para Carlos Díaz y Diego Golombek, de Editorial Siglo XXI, porque ellos fueron quienes me invitaron a escribir el primer libro, allá lejos y hace tiempo. Hoy, el que usted tiene en sus manos es el número 17... Sí, ¡diecisiete! Un verdadero disparate. ¿Quién hubiera dicho? Mi reconocimiento a todos los que trabajaron conmigo inicialmente, como Violeta Collado y Héctor Benedetti.

También para Miguel Aguilar y Jose Rafoso, la ‘rama española’ de Penguin Random House, por lo que hacen por mí en Europa.

Mi gratitud muy especial para tres personas más. Por un lado, Guillermo Schavelzon y Bárbara Graham, mis amigos y representantes literarios (con base en Barcelona), y por otro para Aldo Fernández, quien como Claudio Martínez me contrata y representa en todo lo que hago en los medios electrónicos.

Desde el lugar de la matemática, me importa destacar enfáticamente a quienes fueron mis tutores/mentores/guías a lo largo de un camino que empezó en marzo de 1964, cuando fui por primera vez a la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (UBA), que en ese momento estaba ubicada en la calle Perú, en la Capital Federal. Las personas que figuran en la lista que sigue me educaron y me empujaron para ser ‘mejor’: Miguel Herrera (director de mi tesis doctoral y finalmente amigo, quien murió brutalmente joven); Enzo Gentile, mi primer PROFESOR, así, con mayúsculas, igual que Luis Santaló, un verdadero maestro; Horacio Porta (un desafío a todo orden establecido y gran matemático); mi querido Eduardo Dubuc, otra persona extraordinaria en el sentido literal de la palabra, y Ángel Larrotonda (director de mi tesis de licenciatura). Ellos seis fueron los que me moldearon inicialmente.

Ricardo Noriega, Néstor Búcari, Carlos Sánchez, Malena Becker, Marcela Fainbrum, Teresita Freidenberg y Hugo Álvarez fueron compañeros de ruta y ‘tocaron’ mi vida.

Alicia Dickenstein, Carmen Sessa, Carlos D’Andrea, Oscar Bruno, Gerry Garbulsky, Juan Sabia, Teresa Krick, Ricardo Durán, Noemí Wolansky, Pablo Calderón, Car

Recibe antes que nadie historias como ésta