Loading...

...Y QUE SE ROMPA TODO CORAZóN

María Moreno  

0


Fragmento

I

“Nunca llames hada a una bruja” he dicho pegada a tu flanco (naturalmente es de noche). No contestaste. Lo he dicho con los ojos cerrados. Ahora los abro sobre el cielorraso. Él es la pampa, me imagino, y yo galopo sola hacia la frontera, en pelo, en cueros. (“Adiós querido, me voy a los indios”). Así me ha dejado tu silencio. Lloro porque acompaña. Las lágrimas son vendas. Calientan: tu flaco, en cambio, es cálido pero egoísta. Se guarda sus irradiaciones, las avaricia. Entonces me pongo a mirar mis pies de mártir cristiana como debe verlos el muerto en su ataúd, si mirara, si pudiera ver. Cad

Recibe antes que nadie historias como ésta