Loading...

ZOOLOCO

María Elena Walsh  

0


Fragmento

Los ingleses son personas muy serias pero muy aficionadas a decir disparates. En inglés se ha escrito una gran poesía, y al pie de ella, como los yuyos junto a los árboles, florecen unas curiosas historietas en verso que se llaman limericks.

Nadie sabe bien quién inventó el limerick. Lo cierto es que, a través de los siglos, parece que mucha gente se ha divertido enhebrando, escuchando y repitiendo estos cuentitos que se componen, nadie sabe por qué, de dos versos largos, dos cortos y otro largo.

En general cuentan soberanas tonterías, cosas requetesabidas o descomunales mentiras. Algo parecido a lo que sucede con muchas coplas populares de Hispanoamérica, como ésa que dice:

Todas las mañanitas

del mes de enero

me amanecen las uñas

sobre los dedos.

Los chicos y la gente sencilla se divierten mucho con estos juguetes hechos de palabras, por eso se me ocurrió intentar hacer algunos limericks en castellano. Mentiras: no se me ocurrió nada. Los limericks se aparecen de pronto, como un bicho en la punta del lápiz, y se ponen a correr por su cuenta sobre el papel.

Recibe antes que nadie historias como ésta

Todos éstos se refieren a animales, no sé por qué, y el título del libro, eso sí sé por qué, se debe a una simple razón. ¿Han visto ustedes algo más loco que un zoo? ¿Les parece lógico que la jirafa tenga un cuello como para usar mil ochocientas cuarenta y muchas corbatas? ¿Les parece lógico que al oso le quede tan grande el sobretodo? ¿Les parece lógico que el elefante tenga unas orejas tan grandes y no sepa cantar? ¿Les parece lógico que un mono pele cuidadosamente una banana y después se coma la cáscara? No, el zoo es ...