Loading...

Noticia

Apareci√≥ "F√ļtbol total", autorretrato de Arrigo Sacchi

Para los amantes del f√ļtbol de todas las latitudes.

?Una vez me invitaron a la Bocconi para una conferencia. La primera pregunta que me hizo un estudiante fue:


-¬ŅC√≥mo puede entrenar a jugadores de alto nivel si usted nunca lo ha sido?
-¡No sabía que antes de ser jinete sea necesario haber sido caballo! -respondí, suscitando la hilaridad general?.


El autor de esa respuesta es Arrigo Sacchi, el entrenador de f√ļtbol italiano creador de un equipo inolvidable, el Milan de finales de la d√©cada del '80, el de los holandeses Gullit, Van Basten y Rikjaard, capaz de resistir una comparaci√≥n hasta con el Barcelona de Guardiola.
Sacchi, que nunca jug√≥ al f√ļtbol de manera profesional, cuenta la historia de su vida al escritor italiano Guido Conti y el resultado es ?F√ļtbol total?, un interesant√≠simo libro publicado por Roca Editorial, verdadera delicia para la legi√≥n de futboleros de todas las latitudes.


Abocarse a su lectura es, un poco, meterse dentro de la cabeza de un genio. Las an√©cdotas y charlas √≠ntimas con numerosas estrellas del f√ļtbol y personajes de la pol√≠tica -con el poderoso Silvio Berlusconi, el hombre que le dio el espaldarazo decisivo a su carrera, lo une una larga relaci√≥n de respeto y afecto- se cuentan por cientos.


En los estadios de f√ļtbol italianos, durante a√Īos, se reuni√≥ lo mejor del futbol mundial. No faltan, por lo tanto, alusiones a futbolistas argentinos. Sacchi muestra su respeto por Daniel Passarella y su admiraci√≥n por Diego Maradona con un jugoso relato de un golazo de tiro libre que le marc√≥ a su equipo. Y tambi√©n cuenta por qu√© nunca quiso en Milan a Claudio Borghi, por quien lleg√≥ a pelearse fuerte con el propio Berlusconi.


Estas peque√Īas historias sazonan de continuo la narraci√≥n de Sacchi. Pero, de ning√ļn modo, la agotan. En cada cap√≠tulo se perfila la forma de concebir el f√ļtbol de este hombre singular, un torbellino de nuevas ideas que surgi√≥ en uno de los contextos m√°s tradicionalistas que puedan concebirse: el ultra conservador f√ļtbol italiano.


?En mi f√ļtbol, los l√≠deres eran la idea de juego y el colectivo. ¬ŅEs m√°s importante el motor o el piloto en una carrera automovil√≠stica? Pues ambos, pero si no tienes el motor a punto, ni siquiera arrancas.


Sin una idea de juego hay improvisaci√≥n e imprecisi√≥n. No es el genio o el talento el que crea el equipo, si no que es el juego construido y pensado por el entrenador el que hace grande al conjunto y valoriza el talento en el campo. En Italia es preciso mejorar la cultura f√ļtbol√≠stica, se razona a√ļn con la panza y con los pies, no con la inteligencia. Bertolt Brecht dec√≠a que hasta los mejores actores sin un gui√≥n y sin la colaboraci√≥n de los otros no consiguen expresarse completamente. Me parecen conceptos muy sencillos; sin embargo, dif√≠ciles de aplicar en una sociedad individualista como la italiana, que no tiene una conciencia social de grupo?.
Ideas como la anterior salpican permanentemente el relato y permiten una buena aproximaci√≥n al n√ļcleo central de ideas de Sacchi. Atractivas para los futboleros. Y tambi√©n para los que disfrutan de las peleas de los innovadores para imponerse sobre una monta√Īa de ?verdades? establecidas.

La Capital de Mar del Plata

01 agosto 2015

http://goo.gl/q8W5Nn