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Noticia

En Tengo algo para decir, la autora se anima a contar el universo femenino desde una perspectiva amable, divertida y crítica.

 En una parte del libro Tengo algo para decir decís que no sabes qué hacer con la felicidad. ¿Es más cómodo estar mal?

Arranco re Osho, pero debo decirlo. Honestamente, creo que venimos al mundo para ser felices. El temita es que cuando estamos felices, a veces, nos empezamos a paranoiquear con que en cualquier momento se va ir todo a la mierda. Sabemos que mientras vivamos siempre algún "quilombito" va a aparecer. Cuando estamos mal no tenemos ese miedo de que algo nos arruine ese mal momento. Con lo cual sentirse feliz es desconcertante. Aunque con los años uno se da cuenta de que cuesta tanto trabajo estar contento, que cuando sucede, hay que aprovecharlo.

¿Por qué en el libro propones "Empoderate toda"?

Cuando te sentís poderosa no te importa tanto el qué dirán, que es un gran represor, y te animás a ser más quien querés ser. Aunque suene a marketing es así. Las mujeres por muchas razones de todo tipo nos hemos sentido inseguras, juzgadas, menos merecedoras de protagonismo. La historia está cambiando, y creo sinceramente que al mundo le va a hacer muy bien tener mujeres empoderadas tomando decisiones importantes.

 A diferencia de Entregada al ridículo, Tengo algo para decir, tu último libro es más introspectivos, más reflexivo. ¿Fue tu idea desde el principio o surgió durante la misma escritura?

Desde un principio lo plantee como un libro donde compartir mi opinión sobre temas que me interesan y sobre los que intento reflexionar todo el tiempo como la felicidad, las creencias, la crianza, la vocación, las apariencias. Me encanta leer libros donde siento que el autor o la autora me está confesando cosas. Siento que ese secreto va a quedar entre nosotros para siempre. Algo así intento con mis libros. En el último, me animé a contar cosas de mi intimidad que no suelo contar, como el vínculo con mi padre, o una enfermedad por la que atravesé. No suelo compartir estas cosas porque soy comediante y me importa, ante todo, transmitir alegría. Encontré la manera de contar algunas cosas tristes, sin dejar de lado el humor.

Las conversaciones y las peleas con tu cabeza es el hallazgo del libro. ¿Cómo fue trabajar eso?

Me encanta compartir esas conversaciones que voy teniendo con mi cabeza, esas peleas internas, esas contradicciones que vamos teniendo con nosotros mismos. De hecho, el stand up, género al que me dedico, es un poco eso: transformar toda esa neurosis insoportable en algo más llevadero y gracioso.

 ¿Qué lugar tiene la comedia en tu vida?

La comedia es mi pasión, es mi amiga, es la que me salva, la que me rescata cuando me hundo, la que me ayuda a tener una existencia más llevadera porque me relaja, me tranquiliza... Es la luz que se enciende cuando hay oscuridad. Es el lugar donde me siento feliz y protegida, y a donde siempre quiero volver. Porque además de todo, es mi vocación.