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Noticia

El escritor nicaragüense, Sergio Ramírez, fue reconocido en la segunda semana de noviembre con el Premio Cervantes 2017, el más importante reconocimiento de las letras en castellano. El galardón, que llegó apenas dos meses después de la publicación de su novela Ya nadie llora por mí, encuentra a Ramírez reflexionando sobre la curiosidad y la literatura.

“Yo creo que cuando uno pierde la curiosidad en la vida y en la literatura ya lo perdió todo”, aseguró en su primera intervención en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, en México. “La edad se define no por los años que uno tenga si no por la curiosidad frente al mundo. Yo siento que si no me hubiera metido de cabeza en el mundo digital estaría completamente incomunicado”, agregó.

Ramírez aseguró: “No me podría comunicar ni con mis nietos ni con mis lectores. Yo utilizo mucho el Facebook, el Twitter, el Instagram” y apuntó que estas herramientas deben coexistir en un ida y vuelta permanente porque, según el escritor, se trata de “una curiosidad que siempre debe ir más allá”.

Al referirse a Ya nadie llora por mí, habló sobre el regreso de Dolores Morales, uno de sus personajes: “Esta novela es la segunda parte de otra, publicada por Alfaguara, que se llama El cielo llora por mí donde cree a este personaje. El nombre no es un invento mío. En Nicaragua, en un tiempo pasado, a los niños nos encomendaban a la virgen y había niños varones que se llamaban Mercedes, Dolores, Guadalupe. No era difícil encontrarse a un niño que se llamara Dolores por la virgen de Dolores. El apellido Morales tampoco es extraño en Nicaragua. Conozco varios Dolores Morales”, bromeó.